jueves, 6 de noviembre de 2008

Teresa y Tomás y Teresa otra vez

Hoy se siente un poco como Teresa.
Hoy siente un frío terrible aunque no lo haga en realidad.
Hoy tiene esa sensación estúpida y desagradable en el estómago.

Con una mezcla entre miedo y asombro, se mira las manos. Le tiemblan. No sabe si está nerviosa pero le preocupa el temblor; tiene que ver con las ganas de devolver que se le juntan a una a las cinco de la tarde gracias a pensamientos inútiles e inconscientes.

Tiene vértigo. Decididamente, tiene vértigo. Siente lo mismo que cuando se posa sobre una valla segura y se asoma al vacío, que exactamente son 4 pisos más abajo. Sabe que no se va a caer pero lo que ante ella se abre al mirar hacia abajo le atrae, y le entra vértigo. Igual que a Teresa.

Ella también echa de menos que Tomás le bese las manos y las apriete fuerte contra su pecho. Y anoche, Tomás, le cogió las manos y le dejaron de temblar

sábado 08 de noviembre

domingo, 2 de noviembre de 2008

¿Qué tal tu semana? La eterna pregunta

Los domingos por la noche siempre llegan aunque una no tenga nunca certeza de cuándo va a dejar de ser domingo. Eva se pregunta si es el principio de la semana porque no quiere que sea el fin patético de seis días interesantes:


Lunes. Acude a la Universidad y entiende un poco menos la Vida. Trabaja en su beca cuando de repente, un ¡Fantástico! de su jefa la convierte en la fotógrafa oficial de un congreso en Zaragoza y de los peces-globo (gordos) del lugar donde trabaja que asistan al congreso. Después regresa a Escocia (vulgarmente llamado Leganés) y conoce a sus compañeros de fotografía por primera vez después de un mes sin presentarse -justificadamente- en clase.


Martes. Falta una profesora suya 4 horas a clase así que aprovecha la mañana para no hacer nada y disfrutar de ello. Va a trabajar y de repente ha dejado de ser la fotógrafa oficial. ¿Ya no va a conocer Zaragoza? ¿Ya no va a poder darse paseos por la ciudad un miércoles por la noche? ¿Ya no va poder hacer fotos a los peces-globo licenciados en Ciencias Económicas? Regresa a Escocia y ya está. Martes negro. Que no se queje la Bolsa, ¡que su día ha sido mucho peor! ¡Ni Stalin se atrevería a discutir tal realidad!


Miércoles. La Universidad no descansa los miércoles. Es algo que apreció con detalle. Llega al trabajo y lo único que descubre del viaje a Zaragoza y de sus fotos es que si hubiera sido autónoma, podría haber cobrado 4000€ por ese viaje. Pero oye, demasiado que "tiene" un viaje en AVE hasta la ciudad. ¡Ida y vuelta!, y un hotel donde dormir con los Blues Brothers si le entra miedo por las noches. A las 8 sale de trabajar y va al curso de fotografía ("esta debe de ser la chica que vino el otro día"). Sigue conociendo a sus compañeros. No se acordaba de ninguno. A la salida de clase, se van Paco y ella a arreglar el Mundo:

- Hija, ¿dónde estás?
-Mmm... (Duda. Traen otras dos cervezas) Intentando cambiar el Mundo, papá...


Se pone al día del curso de foto: "Ve pensando en las fotografías para la exposición... Eres oficialmente parte del Colectivo de Fotografía". Se le cae la boca del susto, pero la recoge, la limpia con un poco de vaho y se la vuelve a colocar. Casi nadie se ha dado cuenta. Cierran los bares y cada uno marcha hacia su cama, que mañana hay que madrugar. Hasta la de Eva, había un tranquilo paseo por los Polos (vulgarmente llamados Leganés). A veces basta eso para recuperar la tranqulidad que le caracterizaba meses atrás. 


Jueves. Debate sobre un espacio público para la cultura en televisión. Le anima. La Universidad de vez en cuando funciona, o al menos lo intenta. La clase se excita. Todo el mundo se mete con los documentales porque (léase con voz bobalicona) "yo no me voy a poner a ver un documental cuando llego a casa. No me interesan ver leones ni cabras". Eva se cabrea. ¿Por qué ver documentales de leones o de monos es de intelectuales? ¿Por qué nadie los ve? Dicen de ellos que son aburridos. ¡Pero si hay mamá leona y tienen nombres hasta los pájaros! Eva no lo entiende y punto. Porque ella de pequeñita los veía con su llalla después de Saber y Ganar (Jordi Hurtado era muy simpático) y ahora los ve con su padre algún sábado que come con él aunque terminen dormidos. Llega al trabajo antes de comer, para que su jefa la vea, se enorgullezca de su prontitud (hora y media antes) y le deje ser la fotógrafa. Su jefa no está y Eva llora. Sale de trabajar una hora antes y después de comprobar que la gasolina 95 es azul y no sabe bien, vuela hacia la Riviera (sala de música) para ver a sus queridas Russian Red, Tulsa y Marlango. Qué delicioso. Qué concierto tan exquisito y cuidado. Qué tres muchachas. Se casaría con las tres si quisiera casarse, pero es que no quiere. Quiere la voz de Lourdes (Russian), la genialidad de Miren (Tulsa) y las tetas de Leonor (Marlango). Está decidido. Ella también cogerá la guitarra acústica que no tiene en su casa y tocará y no le saldrán gallos y enamorará a los vecinos.


Viernes. Se presenta tranquilo. No hay que madrugar, vuelve a ser la fotógrafa de la empresita y viajará a Zaragoza. Después de trabajar por la mañana, come, hace el amor y siestita calentita. Tarde tranquila, con té negro incluido y conversación "de las de antes". Viajes. Sale a dar un paseo, cena y ve a una persona a la que tenía ganas de ver. Después de mojitos, cervezas, un bocata de jamón y descubrimientos varios, acaba bailando música electrónica hasta las 5 y veinticinco. Intenta bajarse del barco y dormir, pero no puede, no puede evitar que todo le dé vueltas. Ha sido un día curioso. Duerme y deja el mundo como está.


Sábado. Se levanta, conversación dormida y toma su desayuno a las 3 con padre y madre incluidos. Ve el sexto sentido, previamente chafado por una de sus mejores amigas. Quien dice "ve el sexto sentido", dice "tiene ganas de ver el sexto sentido, pero a mitad de la peli se queda dormida". Se levanta y se va a cenar con las amigas. Con las amigas que hace mucho que no ve juntas. Y aquello es un batiburrillo de comida, vino blanco, vidas muy sexuales, fotos, risas y diccionarios, porque a veces no nos entendemos si hablamos muy rápido. Regreso y sueños en el sofá y pocos sueños en la cama. Cuando te duermes en el sofá y te despiertas es el único momento en que tienes sueño y no quieres dormir en la cama. Si me quieres, tráeme una manta calentita y déjame aquí.


Domingo. Llega el día más incierto de la semana. ¿El mejor o el peor? ¿Son los domingos reflejo de la semana pasada o de la que está por venir? Los domingos son un signo de interrogación, como sus pupilas negras. Eva's pupilas. Se levanta y desayuna su pinchito de tortilla. Come, dos horas más tarde, albóndigas -eso que tanto aman los guiris- con arroz de la llalla. Es que es el cumpleaños del abuelo. Después de unas risas y unas charlas como antaño con las tías y los tíos y la abuela y el pequeño Marcos... Da varios besos a su abuelo, porque ayer fue su día y hoy se los merece todos. Después de la comida ella siguió engullendo, solo que en vez de pan y melocotón, genialidades de Mafalda. Llega a una conclusión, a Guille le encanta Briguitte Bardot tanto como a Mafalda le disgusta la sopa. Gracias a ella, Eva ha aprendido a bailar el parte/telediario/noticioso. Después de esta semana sin fin, Eva no tiene sueño hasta que ve a su tío, grandullón, y la posibilidad de echarse en su pecho en el sofá, mientras el resto de la familia recuerda viejos tiempos o ríe en el cumple del abuelo. 4horas después le despierta su tío y le dice que Hamilton ha ganado gracias a la última curva. Se abrigan, besan a los abuelos y se van a escuchar a la Creedence, a Johnny Cash y a los Blues Brothers a su casa. La tía dice, "¡pero bueno!" y una hora después le acercan a casa. Casi terminó todo pero los Blues Brothers llevan haciéndole compañía toda la noche. De repente tiene la posibilidad de estar en una revista y un proyecto con una linda fotógrafa para hacer un trabajo conjunto. Eva se muere de la felicidad. Llamada de buenas noches, blog y a dormir. El domingo es el mejor día del Mundo.




Resumen de la semana. Eva ha quedado el viernes para comer con La Habana, es importante concretar el viaje antes de coger el avión.




CHICAGO BLUES BROTHERS. MINNIE THE MOOCHER

domingo, 19 de octubre de 2008

El insoportable peso de dormirse por las noches

"Sabina continuó su meditación melancólica: ¿y si tuviera un hombre que le diera órdenes? ¿Cuánto tiempo iba a aguantarlo? ¡Ni siquiera cinco minutos! De lo cual se deduce que no hay hombre que le vaya bien. Ni fuerte ni débil. Dijo:

- ¿Y por qué no utilizas nunca tu fuerza contra mí?
- Porque amar significa renunciar a la fuerza- dijo Franz con suavidad.

Sabina se dio cuenta de dos cosas: en primer lugar, de que aquella frase era hermosa y cierta. En segundo lugar, de que, al pronunciarla, Franz quedaba descalificado para su vida erótica."

Anoche, me durmió Kundera. Fueron éstas las últimas palabras que leí antes de apagar la luz y que me dijeran "¿qué haces?, es tarde...". Me acurruqué bajo las sábanas intentando robar un poco de calor. Acurrucarse es pedir calor, por favor, y esperar a que te lo den, pero anoche yo lo intenté robar y me dormí en el intento, pensando además en las palabras de Sabina.

Hoy, delirante desde las cuatro menos cuarto, ha sido Valerie Tasso con su voz afrancesada y femenina: "El sexo no existe, existe lo que hacemos con él". Aún me sigo preguntando por qué no incluyen en la wikipedia su profesión de meretriz, de lupa, de puta... De la que tan orgullosa está. Últimamente la radio me ayuda a dormir. Es bonito de vez en cuando, aprender manías de otra persona sin perder las tuyas.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Acerca de lo que ella ve y yo no puedo

Mis piernas, cuando te ven,
dejan de ser piernas y se vuelven curvas...
Dejan de ser mías y se vuelven tuyas...


(la vida nunca resulta como una la planea)

*cenábamos mientras la radio hablaba para nosotros, ya no había niños en las calles. Todo el mundo, por respeto y por ser una hora prudencial, se había recogido en casa (menos los grillos y las flores). Un buen señor tocaba la guitarra desde su balcón, y unas cuestas más allá, cerca de la Plaza, los gitanos lo acompañaban lejanamente con su voz rota. El Merlot rosado y el mundo nos hacían la vida fácil

- ¿Me la pasas?
Te hiciste un lío y me diste un beso en vez de la sal

viernes, 26 de septiembre de 2008

Have you ever seen the rain?

(Camino a casa)

¿Y si me cortan el pie? ¿Quién me va a querer?

Al que le falte el otro pie

Que no, papá, que yo no soy nadie sin mi pie... Oh venga, te estoy hablando en serio... ¿Cuándo te cortan un pie?

Cuando te duele mucho

¡No! ¡Que a mí me duele muchísimo!

Anda, anda, no será para tanto...

Como de aquí a la Carretera de Extremadura, ¡fíjate si me duele!

Entonces serás una patapalo



Son ese tipo de diálogos los que mantiene Eva cuando está tonta, cuando está entre paréntesis. Es en ese tipo de momentos en que dice muchísimo o "cuantísimas ganas tengo de..." y abre los brazos todoloquepuede para que quien la escuche, sepa que va en serio y que no es ninguna broma.




Pero a veces también le apetece moverse en la silla cantando a destiempo canciones de "la creedence"




*
Él estaba quieto, sentado, mirándola sin querer, tal vez por la costumbre o por uno de esos momentos en los que miras fijamente a algo o a alguien y, por una ley física que no enseñan en los libros de la ESO, no puedes dejar de hacerlo

Ella no hacía más que ir de un lado para otro, nerviosa, preguntándole al mundo dónde narices estaba el otro calcetín (si se podía saber)

Él decidió que ya estaba bien y, sin preguntarle nada, se levantó y casi violentamente le cogió por la cintura y ésta cedió como cede el agua

El calcetín, escondido bajo el sofá por ese pánico que a veces tienen los calcetines a la lavadora, lo vio todo

domingo, 24 de agosto de 2008

Eva y yo

(Llegué a casa por la tarde noche, aún había luz en la calle y Eva me estaba esperando sentada en el sofá, mirándose los pies, tranquila, como siempre que está tranquila. Eva es feliz tranquila, haciendo las cosas despacio aunque tenga prisa).

Le pregunto cómo estás y lo único que se le ocurre responder es un sollozo entre las manos, que creo que se le escapa. A veces Eva es de ese tipo de personas que intentan coger los sollozos con las manos. Dice que "es que la canción es muy bonita". Eva, pequeña -pienso- las dos sabemos que es solo una excusa. Que estás en ese estado en el que llorarías porque las hormigas tuvieran terminatorpiernasgigantes para poder pisar a los niños que juegan sin cuidado al balón en la calle.

Eva, hoy he estado con Paco y hemos intentado cambiar el mundo. ¿Y qué tal esta vez? Está todo planeado (le guiño el ojo y sonríe, como una adolescente enamorada). Mira, consiste en irnos a trabajar por todo Sudamérica y recorrérnosla. Allá es fácil conseguir dinero para vivir.

Nos quedamos calladas, disfrutando del silencio de la otra. Vas a conocer mundo, Evita; tú, que casi no has visto nunca el mar. Yo te lo voy a enseñar... Es que eres muy pequeña. No pasas de los 20, tu llalla te dice ¡qué grande está ya mi niña por dios! pero tú sabes que no. Que aún no estás grande. Y te dan ganas de decirle, llalla, vámonos a crecer.





¿Sabes? A veces Paco me dice ¿qué haces aquí? Y yo me imagino en Cubacubita o en Laos o con una manta durmiendo en el Transiberiano... Tú también sueñas mucho. Sobre todo en el metro camino a casa. En eso nos parecemos un poco.

(Estamos las dos tumbadas en la cama. Tú mirando al techo y yo haciendo que leo el libro. Creo que de un momento a otro Platero va a venir y me va a dar suaves topadas en la espalda con su morro caliente y sus ojos negros. Tan negros que no hay un negro más negro en el mundo. Quién no querría abrazar a Platero. Platero es el burro más delicado y más bonito de todos los burros, qué le voy a hacer)...

Leo en voz alta:
"Se dijera, a cada instante, que vamos a descubrir un palacio abandonado... la tarde se prolonga más allá de sí misma, y la hora, contagiada de eternidad, es infinita, pacífica, insondable...
-Anda, Platero"

Juan Ramón Jiménez me da vida.
Y me deja reír a veces.
Yo también quiero a Platero. Él dormiría conmigo en mi habitación y abriríamos la ventana todas las noches para respirar bien. Yo creo que a Platero le gusta la corriente entre ventana y ventana. Sin duda preferiría el pasillo, donde el aire corre sin prisa.

(Qué lástima que todo esto solo lo esté pensando y no se lo diga. Le haría mucha ilusión, que yo lo sé)

miércoles, 6 de agosto de 2008

Dos sábanas arrugadas somos tú y yo

*
Brillan en mitad de un campo de fútbol
de arena
tus ganas de bailar conmigo
y la música que no suena
es más real
que tú,
y tú lo sabes;
como la yerba en que te tumbas ahora
sabe quién eres tú


Ivy, Ivy, Ivy




Perturbar:
1.Trastornar el orden de las cosas
2.Quitar la paz o tranquilidad de alguien
3.Hacer perder el juicio a una persona

:)
es el verbo perfecto para un imperativo

viernes, 18 de julio de 2008

Cada mañana

(Tú, sirena de cabello negro, a punto estás de perturbar la tranquilidad de la piscina más normal del mundo en una urbanización cualquiera de una ciudad cuyo nombre no importa)

Tus pies, mejor dicho, tus dedos, se asoman tímidos al borde como si tuvieran vértigo, el vértigo de todas las mañanas al empezar un nuevo día. La piscina, tierna pero distante, llevaba toda la noche esperándote. Sabía que volverías.

Solas tú y el agua.
Solas, el agua y tú.

Y tú le miras con recelo pero con hambre. Con el hambre de una osa en primavera. Te la comes, lo acabas de decidir. Justo antes de que tu piel roce el agua fría, justo antes de dejar de ser una mujer voladora para ser un pececillo naranja de rayas blancas, recuerdas el instante en que muere una hormiga... Recuerdas el silencio que escuchaste, igualito que el de ahora... Sonríes... Y es tu sonrisa la primera que se baña en el agua. Después son tus párpados cerrados. Y todo tu cuerpo se estremece del frío que deben de pasar los inuits en invierno.

Abres la boca y dejas que el agua te bese la lengua, los dientes y hasta las pupilas, porque acabas de abrir los ojos y todo lo ves de color azul. Ya estás nadando

El aire que guardas en tus pulmones -como quien guarda la herencia debajo del colchón- lo expulsas con fuerza por la nariz y las pompas que suben por tus ojos dirección el infinito, te dejan ver lo redonda y eterna que puede ser el agua a veces.

*La sensación de ser su desvirgadora oficial cada mañana


martes, 17 de junio de 2008

*soy injusta y consciente de mi injusticia

Yo aún creo en el tiempo, creo en el sol y en la lluvia, creo en el viento, en las nubes, en la brisa fresca, en el silencio que deja el frío los domingos por la noche... Yo creo que todo eso me guiña un ojo y me cuenta bajito al oído todo menos el parte meteorológico.

Extraño mi dosis de los domingos...
*soy injusta y consciente de mi injusticia


"Cada segundo es único y último en su especie", P.R.A. (vlad)

Suena una canción de country-blues en tu cabeza:
"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ahhh...", J. Kerouac

viernes, 13 de junio de 2008

Tangos de la sultana

De pequeñita me prometía viajes. Viajes a Zaragoza, viajes a Benidorm, viajes a Asturias y en cierto modo eso ya era para mí el fin del mundo. Me prometía viajes al fin del mundo... Y me hacía soñar. Un día cumplió su palabra y me llevó en su camión por la noche. Recuerdo que me sentía la chica más afortunada del mundo durmiendo en las literas de la parte de atrás de la cabina.

"Ven siéntate aquí conmigo". Me colgaban los pies en el asiento del copiloto y me sobraba más de la mitad, pero un apaño en el cinturón no me faltaba. Yo sé que si esa noche hubiéramos tenido un accidente, no me habría salvado el cinturón, sino el brazo que estiraba cada vez que tenía que frenar para que no me cayera hacia adelante. Su brazo al frenar era para mí la barra protectora de las atracciones de las ferias de Madrid.

Quitó las noticias de Radio Nacional y me puso música. Ninguno de los coches con los que nos cruzamos aquella noche podía imaginar los bailes y las risas que había dentro de aquella cabina.

Hoy, ha llegado a las once de la noche, cansado de una huelga desesperada, incomprensible, desinformada y poco popular. Y a pesar de ello ha estado hablando conmigo una hora y cuarto, dejando esa cena tan merecida para "más tarde".

- Nena, no te he visto con tu cámara de fotos y tu bolígrafo. ¿Dónde estabas? (bromea)
- Estudiando, tío... Pero quiero ver la huelga, quiero estar allí.
- Pasado mañana tenemos Asamblea, ¿te recojo? (no bromea para nada. Me voy)


*respirar de forma voluntaria ^^




Es una de las canciones que me saca las tripas, sobre todo cuando estoy fregando los cacharros y tararearla se me hace mucho más fácil...