
jueves, 17 de enero de 2008
lunes, 14 de enero de 2008
Vamos a darle un "lavote", a ver qué tal queda
Nunca dejéis que vuestra madre os lave el pendrive, o el ordenador. Bueno, al menos lo del pendrive no ha sido adrede. Es una evolución.
sábado, 5 de enero de 2008
Una sola ola
Yo, Eva, querida y apreciada por los análisis desde tiempos remotos...
Yo, Eva, hoy, me he cuasimareado. No solo porque me sacaran cinco tubos de sangre y no tuviera mucha puntería el tío (problema de mis venas no es, mis venas son sensibles y cuando la goma aprieta el brazo, enseguida montan una cacerolada y aunque sea por el ruido, son perfectamente localizables; el tío era torpe, eso es todo) sino porque me ha abierto un boquete. Casi hasta se podía mirar a través.
Cuando ha terminado me ha dicho "Y ahora te aprietas fuerte durante cinco minutos (supongo que uno por tubo)"... ¿Es que acaso no sabe que soy una veterana, Mr. Sabelotodo?, pensé. Lo más interesante ocurrió en seguida. Y en seguida demostré que había olvidado la filosofía del análisis y posanálisis. Una tiene que coger su abrigo, su bufanda, su bolso, su lápiz que había dejado encima de la mesa del practicante... y como todo lo que se deja para luego, aquello empezó a ponerse muy feo. La única frase de sosiego que recibí después de mirar todas las caras que había y las que no en aquella sala, fue la de mi practicante: "Mujer, si no te aprietas, eso es como un grifo abierto"...
Salí enfadada del ambulatorio. ¿Es que acaso no sabe que soy una veterana, Mr. Sabelotodo?, volví a pensar. Al llegar a la estación, vi cómo a la gente que esperaba el tren se le caía el ojo derecho. Cada uno empezó a buscar el suyo y lo típico, que si ese ojo es mío, que si no me pises el ojo, que si mamá esa niña rubia se está comiendo mi ojoo... Aproveché ese minuto de confusión para ponerme el abrigo. Parecía como si una ola hubiera llegado por mi izquierda y hubiera terminado a mi derecha. Me repantigué. Así no podía sucederme nada más...
Nanai de la china

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Ella (eva) lo vio todo. La chica paseaba sus curvas sin querer por delante de un taller 'Midas' mientras quedaba absorta con lo maravillosas que pueden ser las barriadas barridas por ladrillos del sur de Madrid.
Ella (la chica) no se dio cuenta de la atención que le prestaba el chico del taller, el único que había pues a las 4 de la tarde siempre está el chico "venme" (venme a por la llave inglesa, venme a por un café, venme a por un par de chicles o de chicas...), a menudo jovencito y apuesto.
Ella (eva) pensó que a ese chico nunca le habrían dicho que era apuesto sino "questaba mu güeno" y que si tuviera la opotunidad de decirle lo encantador que resultaba apoyado de lado en un coche, seguro que se quedaría prendado de ella (de eva).
Al tío se le caía la baba con la morena de pelo liso -no hacía falta ser recogedor de babas profesional para darse cuenta de ello- y ella (Eva) pensó (a veces piensa mucho) que si su baba fueran cuchillos, ese chico iba a hacerse mucho daño en el pie...
El chico se giró y vio a Eva. Podría haber seguido mirando a la morena de pelo liso pero la vio a ella. Rápidamente Eva entendió que ser voyeur estaba mal y empezó a andar rápido con una sonrisilla. Se giró. La chica había cruzado de acera y el chico ya no la miraba a ella (a la chica) sino a ella (a eva). Incluso se asomó para verla mejor.
Ella (Eva) se creyó creída e infantil. Se escandalizó y maduró. Pero era imposible retirar esa sonrisilla de su cara...
sábado, 29 de diciembre de 2007
La gente enloquece y se desnuda
Una clara noche aburrida deja de ser aburrida de repente. Empiezo yo:
- suelta ese limón que tienes entre las manos malditasea suéltalo!!
- si me vieras estarías asustada, estoy rechinando los dientes con el ceño fruncido mientras te señalo con el dedo en clara señal de disgusto
- y yo abro la boca y también me señalo a mí misma en clara señal de indignación
- jajajajajajaja estuviste bien mis reverencias
- (tiro besos)
- (tiro rosas al escenario) (ovación de pie)
- (las rosas se vuelven pelícanos)
- (la gente enloquece y se desnuda)
- (entra un elefante rosa y pone orden en la sala)
- (himan, quien se encontraba en la sala, chifla aturdiendo al elefante y alguien logra enlazarlo)
- (un niño afgano adoptado busca a su hermana polaca entre la confusión)
- (una voz ahogada en el fondo acusa "una grande de muzzarella y dos cervezas para llevar!)
- (un pelícano muere aplastado entre los aplausos, que aún siguen)
- (enormes ratones ninjas se balancean a través de la sala dando un espectáculo inolvidable) ALTO imaginate ahora una sala de teatro en lo que está sucediendo TODO ESO A LA VEZ... ahora podés seguir
- (una araña se tira por el tobogán que aparece de repente al lado de himan)
- (un hombre con un extraño atuendo negro mira a los ojos de una jovencita y le dice "luke, soy tu padre" a lo que esta le dice "papá me hice las tetas")
- (la cabeza de caballo que ocupa el asiento número 53, cobra vida)
- (uno de los pelícanos que todavía estaba con vida toma el control de las apuestas y grita "€100 por la araña versus un ratón ninja!")
- (el pelícano muerto no estaba muerto, estaba durmiendo y había soñado todo esto)
Cumbia infierno. La Troba Kung Fu
jueves, 27 de diciembre de 2007
Cuando el desorden y la agitación te turban

[Un tropel de hormigas de repente (visto desde muy arriba)...]
Tal vez un tropel de hormigas que pasaban unas por encima de otras formando un río de agua apretujada (o así debía de verse a unos 10 mil pies de altura)...
Tal vez ese tropel de hormigas que pasaban unas por encima de otras, que pisaban y posaban por si acaso llegaba algún fotógrafo de la prensa y les sacaba una foto para luego decir "Mari, no me ha tocao la lotería ¡pero salgo en el periódico!"...
Tal vez ese tropel de hormigas que mordían y se quejaban [que si no es mi culpa que la pobre muchacha se haya tirado, que si por qué no vienen más autobuses, que vaya organización, que si para qué pago yo impuestos, que si oiga esto es una anarquía] eran una excusa para que el tiempo se parara para mí. Más que el tiempo lo que se pararon fueron mis ideas que se congelaron sin querer. Viví una de las mejores sensaciones que una puede experimentar tal día como aquél en el que crees que no llegas viva al minuto siguiente y en el que pides perdón a quién sabe quién por pensar en eso a pesar de la chica de las vías que hay detrás de ti.
Tanto ir y venir y de repente, ¡todo el mundo quieto! Silencio... Parecía no haber nadie, parecía ser domingo, puente, verano; se asemejaba al desierto, excepto por la arena (que no había) y los pisos (que había demasiados), por lo del agua era bastante similar. De repente lo vi, y lo sentí. El reloj marcaba 8 grados centígrados, qué importaba la hora. Lo vi. El ocho se transormaba en el nueve poco a poco, con la delicadeza con la que un director de orquesta dirige su coro, con la delicadeza con la que apretas la mano de quien tienes al lado en una ópera, sabiendo que no vas a volver en mucho tiempo, con la delicadeza con la que te emocionas con una canción que no es pastelosa, con la delicadeza con la que respiras... Y yo sentí una ola de calor en mi cuerpo, y dejé de encontrarme mal y de tener frío. Por fin cogí el taxi sin silbar, sin llamarlo, casi vino a mí. "Le miré y vino a mí", imaginé.
Tal vez aquel tropel de hormigas insolentes volvió a su normal actividad de atropello. Yo, mientras, dormía en el taxi
En un abrir y cerrar de ojos
"¡Quieto o disparo!"
"Pero cariño..."
"Ni pero ni nada, ¡suelta lo que tienes en la mano!"
(Soltó la toalla) "Tranquilízate cielo..."
Se miraron una vez más. Ella le disparó...
Le encantaba hacerle fotos desnudo...
sábado, 8 de diciembre de 2007
*un día como otro cualquiera
Algodón dulce, niños montando en atracciones y perritos calientes. En mitad de ese ambiente decadente, alguien con voz de feria y de Mesías, dijo alto y fuerte:
- ¡Juegue al tres en raya y encuentre al amor de su vida!
La gente estaba demasiado ocupada como para escucharlo y creyeron que era otro juego de ranas y que no iban a tener suerte, una vez más...
The thrill is gone
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Lo mío es la prosa (arte en las calles)

¿Y qué culpa tengo yo de que el arte esté en la calle? ¿En la calle? En la calle y en los bares, y en las plazas, y en los taburetes, y en las formas de caminar, y en el aire, y en los ojos, en tus ojos, y en la niebla, y en la forma de mirar las farolas encendidas por la tarde noche a través de la niebla, y en la luz amarilla de las bombillas poco comprometidas con el medioambiente, y en los momentos y en los carretes de fotos, en el blanco de las páginas recicladas, porque no hay blanco más bonito que ese, que no es blanco...
¿Y qué culpa tengo yo de que el arte sea infinito? De que esté aquí, allá, acullá, de que no pare, de que se pare a tomar un café con leche, por favor, y que te conozca, y que tú le conozcas a él, o a ella.
¿Y qué culpa tengo yo si a ti no te gustaba el arte hasta que te empezó a gustar? Si tú no leías poesía hasta que la leíste, si tú antes creías que la poesía se escribía en vertical, hasta que escribiste una carta a tu amigo. Y te diste cuenta de que poesía es mucho más
¿Y qué culpa tengo yo de que el arte esté en la calle?
¿En la calle?
En la calle y en los bares,
y en las plazas,
y en los taburetes,
y en las formas de caminar,
y en el aire y en los ojos,
en tus ojos,
y en la niebla,
y en la forma de mirar las farolas encendidas por la tarde noche,
y en la luz amarilla de las bombillas poco comprometidas con el medioambiente,
y en los momentos
y en los carretes de fotos,
en el blanco de las páginas recicladas,
porque no hay blanco más bonito que ese,
que no es blanco
¿Y qué culpa tengo yo de que el arte sea infinito?
De que esté aquí, allá, acullá,
de que no pare,
de que se pare a tomar un café con leche, por favor,
y que te conozca,
y que tú le conozcas a él,
o a ella.
¿Y qué culpa tengo yo si a ti no te gustaba el arte hasta que te empezó a gustar?
Si tú no leías poesía hasta que la leíste,
si tú antes creías que la poesía se escribía en vertical,
hasta que escribiste una carta a tu amigo.
Y te diste cuenta de que poesía es mucho más
si lo dices porque lo dices; si no lo dices porque no lo dices

Instintos primarios de hoy y ayer
*eva ve a esta chica y piensa, yo también quiero correr, eva ve a esta chica y dice, muchacha, me apiado de tus pies.Eva llora cuando ve a esta chica porque no es la verdadera Alicia y aunque eso se parezca a un Para·dise, un Para·dis, ein Para·dies no es el país de las Maravillas. Duda entre seguir llorando o hacerle una foto. Decide lo de la foto porque nadie podrá negar nunca jamás que esa chica no era Alicia, nadie lo podrá probar nunca. Las fotos no hablan, las fotos huelen y saben y a veces se mueven o te miran, pero nunca hablan.
Cuando Alicia se cansa de correr y de que le adulen, se quita los zapatos y se va. Eva, indignada, grita buuuuuu y se va.
Son un par de minutos agradables,
corre el aire,
mira las fotos y sonríe...

