miércoles, 24 de diciembre de 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Rua do Paraíso
Hace exactamente 5 días dije:
- "Hombre, no sé si deberíamos llevarle un vinito a Claudia porque está viviendo en Lisboa"
- "¿Y?"
- "Pues que es Portugal, no estamos seguros de que tenga nevera"…
Y ahora, después de mis primeros 1300km de viaje hechos con gusto sigo metiéndome con los portugueses pero de manera diferente.
Lo bueno que tienen los viajes, además de las risas, es que la mente se te abre como se abren las tijeras antes de cortar. La diferencia es que luego no se cierra y a una se le queda ese regustillo de que Portugal no está tan mal. Por supuesto, para mí sigue siendo el primo tonto aunque el barrio de la Alfama tenga las calles más bonitas del mundo –después de las de Granada, claro. Cuanto más me meto con él, más cariño le cojo. Imagino que por compensación, Lisboa me encanta.

Lisboa está llena de lisboetas, de exposiciones escondidas, de tranvías número 28, de bailes en la cocina, de costillas al horno con salsa barbacoa made in Rua do Paraíso, de caboverdianos, de fiestas de los 80 y fiestas extranjeras en todo un edificio en pleno Barrio Alto, de cuestas que te roban el poco alcohol que te queda en el cuerpo cuando vuelves de fiesta...
También está llena de ricos pasteles de Belem, de rico café y de rico olor a café, de pueblos que cierran a las 18.00h pero donde se charla y se toma una leche con chocolate que te deja ciega del gusto.
A Lisboa no le faltan los pelos largos, las barbas, las boinas, los negros altos ni las portuguesas reticentes; tampoco los pisos de techos altos (como los negros), los hombres simpáticos en la Praça do Comércio, ni los taxistas quetequierentimarperonopuedenporquelesentendemosrebienynonosladan.
Es una ciudad con río y mar, con Sintra y Cascais, con miradores...
Los mercados de baratijas y monedas te atropellan de tantos como hay. Un abuelo se había montado un puesto en una esquinita con las cosas que no le gustaban de su mujer. Desafortunadamente no vendía su mala leche (la de ella) sino un par de zapatos beige antiguos y algún cachivache para el pelo.
Y de repente, después de unos huevos fritos con patatas –pues claro que comimos bacalao- nos encontramos en una fiesta en todo un edificio en la que no nos faltó el vino-cutre y la cerveza por todo el cuerpo (por fuera y por dentro), gente de todos lugares, dj's, pases vips a la habitación de la dueña, policía lusa, fotos, justice, Goran Bregovic, Prodigy y muchos bailes y conversaciones.
Reconozco que me encanta decir Então y pasarme 15 minutos en una parada de autobús inmersa en un duelo a vida o muerte: "Cabeleireiro" quien lo diga mejor y más rápido, vive
Muito giro! :)
jueves, 6 de noviembre de 2008
Teresa y Tomás y Teresa otra vez
Hoy siente un frío terrible aunque no lo haga en realidad.
Hoy tiene esa sensación estúpida y desagradable en el estómago.
Con una mezcla entre miedo y asombro, se mira las manos. Le tiemblan. No sabe si está nerviosa pero le preocupa el temblor; tiene que ver con las ganas de devolver que se le juntan a una a las cinco de la tarde gracias a pensamientos inútiles e inconscientes.
Tiene vértigo. Decididamente, tiene vértigo. Siente lo mismo que cuando se posa sobre una valla segura y se asoma al vacío, que exactamente son 4 pisos más abajo. Sabe que no se va a caer pero lo que ante ella se abre al mirar hacia abajo le atrae, y le entra vértigo. Igual que a Teresa.
Ella también echa de menos que Tomás le bese las manos y las apriete fuerte contra su pecho. Y anoche, Tomás, le cogió las manos y le dejaron de temblar
domingo, 2 de noviembre de 2008
¿Qué tal tu semana? La eterna pregunta
Lunes. Acude a la Universidad y entiende un poco menos la Vida. Trabaja en su beca cuando de repente, un ¡Fantástico! de su jefa la convierte en la fotógrafa oficial de un congreso en Zaragoza y de los peces-globo (gordos) del lugar donde trabaja que asistan al congreso. Después regresa a Escocia (vulgarmente llamado Leganés) y conoce a sus compañeros de fotografía por primera vez después de un mes sin presentarse -justificadamente- en clase.
Martes. Falta una profesora suya 4 horas a clase así que aprovecha la mañana para no hacer nada y disfrutar de ello. Va a trabajar y de repente ha dejado de ser la fotógrafa oficial. ¿Ya no va a conocer Zaragoza? ¿Ya no va a poder darse paseos por la ciudad un miércoles por la noche? ¿Ya no va poder hacer fotos a los peces-globo licenciados en Ciencias Económicas? Regresa a Escocia y ya está. Martes negro. Que no se queje la Bolsa, ¡que su día ha sido mucho peor! ¡Ni Stalin se atrevería a discutir tal realidad!
Se pone al día del curso de foto: "Ve pensando en las fotografías para la exposición... Eres oficialmente parte del Colectivo de Fotografía". Se le cae la boca del susto, pero la recoge, la limpia con un poco de vaho y se la vuelve a colocar. Casi nadie se ha dado cuenta. Cierran los bares y cada uno marcha hacia su cama, que mañana hay que madrugar. Hasta la de Eva, había un tranquilo paseo por los Polos (vulgarmente llamados Leganés). A veces basta eso para recuperar la tranqulidad que le caracterizaba meses atrás.
CHICAGO BLUES BROTHERS. MINNIE THE MOOCHER
domingo, 19 de octubre de 2008
El insoportable peso de dormirse por las noches
- ¿Y por qué no utilizas nunca tu fuerza contra mí?
- Porque amar significa renunciar a la fuerza- dijo Franz con suavidad.
Sabina se dio cuenta de dos cosas: en primer lugar, de que aquella frase era hermosa y cierta. En segundo lugar, de que, al pronunciarla, Franz quedaba descalificado para su vida erótica."
Anoche, me durmió Kundera. Fueron éstas las últimas palabras que leí antes de apagar la luz y que me dijeran "¿qué haces?, es tarde...". Me acurruqué bajo las sábanas intentando robar un poco de calor. Acurrucarse es pedir calor, por favor, y esperar a que te lo den, pero anoche yo lo intenté robar y me dormí en el intento, pensando además en las palabras de Sabina.
Hoy, delirante desde las cuatro menos cuarto, ha sido Valerie Tasso con su voz afrancesada y femenina: "El sexo no existe, existe lo que hacemos con él". Aún me sigo preguntando por qué no incluyen en la wikipedia su profesión de meretriz, de lupa, de puta... De la que tan orgullosa está. Últimamente la radio me ayuda a dormir. Es bonito de vez en cuando, aprender manías de otra persona sin perder las tuyas.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Acerca de lo que ella ve y yo no puedo
dejan de ser piernas y se vuelven curvas...
Dejan de ser mías y se vuelven tuyas...
(la vida nunca resulta como una la planea)
*cenábamos mientras la radio hablaba para nosotros, ya no había niños en las calles. Todo el mundo, por respeto y por ser una hora prudencial, se había recogido en casa (menos los grillos y las flores). Un buen señor tocaba la guitarra desde su balcón, y unas cuestas más allá, cerca de la Plaza, los gitanos lo acompañaban lejanamente con su voz rota. El Merlot rosado y el mundo nos hacían la vida fácil
- ¿Me la pasas?
Te hiciste un lío y me diste un beso en vez de la sal
viernes, 26 de septiembre de 2008
Have you ever seen the rain?
¿Y si me cortan el pie? ¿Quién me va a querer?
Al que le falte el otro pie
Que no, papá, que yo no soy nadie sin mi pie... Oh venga, te estoy hablando en serio... ¿Cuándo te cortan un pie?
Cuando te duele mucho
¡No! ¡Que a mí me duele muchísimo!
Anda, anda, no será para tanto...
Como de aquí a la Carretera de Extremadura, ¡fíjate si me duele!
Entonces serás una patapalo
Son ese tipo de diálogos los que mantiene Eva cuando está tonta, cuando está entre paréntesis. Es en ese tipo de momentos en que dice muchísimo o "cuantísimas ganas tengo de..." y abre los brazos todoloquepuede para que quien la escuche, sepa que va en serio y que no es ninguna broma.
Pero a veces también le apetece moverse en la silla cantando a destiempo canciones de "la creedence"
*
Él estaba quieto, sentado, mirándola sin querer, tal vez por la costumbre o por uno de esos momentos en los que miras fijamente a algo o a alguien y, por una ley física que no enseñan en los libros de la ESO, no puedes dejar de hacerlo
Ella no hacía más que ir de un lado para otro, nerviosa, preguntándole al mundo dónde narices estaba el otro calcetín (si se podía saber)
Él decidió que ya estaba bien y, sin preguntarle nada, se levantó y casi violentamente le cogió por la cintura y ésta cedió como cede el agua
El calcetín, escondido bajo el sofá por ese pánico que a veces tienen los calcetines a la lavadora, lo vio todo
domingo, 24 de agosto de 2008
Eva y yo
Le pregunto cómo estás y lo único que se le ocurre responder es un sollozo entre las manos, que creo que se le escapa. A veces Eva es de ese tipo de personas que intentan coger los sollozos con las manos. Dice que "es que la canción es muy bonita". Eva, pequeña -pienso- las dos sabemos que es solo una excusa. Que estás en ese estado en el que llorarías porque las hormigas tuvieran terminatorpiernasgigantes para poder pisar a los niños que juegan sin cuidado al balón en la calle.
Eva, hoy he estado con Paco y hemos intentado cambiar el mundo. ¿Y qué tal esta vez? Está todo planeado (le guiño el ojo y sonríe, como una adolescente enamorada). Mira, consiste en irnos a trabajar por todo Sudamérica y recorrérnosla. Allá es fácil conseguir dinero para vivir.
Nos quedamos calladas, disfrutando del silencio de la otra. Vas a conocer mundo, Evita; tú, que casi no has visto nunca el mar. Yo te lo voy a enseñar... Es que eres muy pequeña. No pasas de los 20, tu llalla te dice ¡qué grande está ya mi niña por dios! pero tú sabes que no. Que aún no estás grande. Y te dan ganas de decirle, llalla, vámonos a crecer.
¿Sabes? A veces Paco me dice ¿qué haces aquí? Y yo me imagino en Cubacubita o en Laos o con una manta durmiendo en el Transiberiano... Tú también sueñas mucho. Sobre todo en el metro camino a casa. En eso nos parecemos un poco.
(Estamos las dos tumbadas en la cama. Tú mirando al techo y yo haciendo que leo el libro. Creo que de un momento a otro Platero va a venir y me va a dar suaves topadas en la espalda con su morro caliente y sus ojos negros. Tan negros que no hay un negro más negro en el mundo. Quién no querría abrazar a Platero. Platero es el burro más delicado y más bonito de todos los burros, qué le voy a hacer)...
Leo en voz alta:
"Se dijera, a cada instante, que vamos a descubrir un palacio abandonado... la tarde se prolonga más allá de sí misma, y la hora, contagiada de eternidad, es infinita, pacífica, insondable...
-Anda, Platero"
Juan Ramón Jiménez me da vida.
Y me deja reír a veces.
Yo también quiero a Platero. Él dormiría conmigo en mi habitación y abriríamos la ventana todas las noches para respirar bien. Yo creo que a Platero le gusta la corriente entre ventana y ventana. Sin duda preferiría el pasillo, donde el aire corre sin prisa.
(Qué lástima que todo esto solo lo esté pensando y no se lo diga. Le haría mucha ilusión, que yo lo sé)
miércoles, 6 de agosto de 2008
Dos sábanas arrugadas somos tú y yo
Brillan en mitad de un campo de fútbol
de arena
tus ganas de bailar conmigo
y la música que no suena
es más real
que tú,
y tú lo sabes;
como la yerba en que te tumbas ahora
sabe quién eres tú
Ivy, Ivy, Ivy
Perturbar:
1.Trastornar el orden de las cosas
2.Quitar la paz o tranquilidad de alguien
3.Hacer perder el juicio a una persona
:)
es el verbo perfecto para un imperativo
viernes, 18 de julio de 2008
Cada mañana
Tus pies, mejor dicho, tus dedos, se asoman tímidos al borde como si tuvieran vértigo, el vértigo de todas las mañanas al empezar un nuevo día. La piscina, tierna pero distante, llevaba toda la noche esperándote. Sabía que volverías.
Solas tú y el agua.
Solas, el agua y tú.
Y tú le miras con recelo pero con hambre. Con el hambre de una osa en primavera. Te la comes, lo acabas de decidir. Justo antes de que tu piel roce el agua fría, justo antes de dejar de ser una mujer voladora para ser un pececillo naranja de rayas blancas, recuerdas el instante en que muere una hormiga... Recuerdas el silencio que escuchaste, igualito que el de ahora... Sonríes... Y es tu sonrisa la primera que se baña en el agua. Después son tus párpados cerrados. Y todo tu cuerpo se estremece del frío que deben de pasar los inuits en invierno.
Abres la boca y dejas que el agua te bese la lengua, los dientes y hasta las pupilas, porque acabas de abrir los ojos y todo lo ves de color azul. Ya estás nadando
El aire que guardas en tus pulmones -como quien guarda la herencia debajo del colchón- lo expulsas con fuerza por la nariz y las pompas que suben por tus ojos dirección el infinito, te dejan ver lo redonda y eterna que puede ser el agua a veces.
*La sensación de ser su desvirgadora oficial cada mañana
